El problema
Casi nadie sabe en qué se le va el dinero. La mayoría no sabe en qué se le va 1 de cada 5 pesos.
Las apps de finanzas no lo resuelven porque registrar cuesta: abrir la app, buscar la categoría, llenar campos. A las dos semanas la gente la abandona.
La idea
Kipu va por otro lado. Registrar es escribir “tacos 150”, mandar un audio o la foto del ticket en un chat que ya tienes abierto todo el día. También puedes mandar el PDF de tu estado de cuenta y cerrar WhatsApp mientras se procesa.
Y en lugar de esperar a que abras la app, Kipu te escribe a ti: recordatorios, avisos de cobro y tu diario de hábitos.
Llevar tus finanzas tiene que costar lo mismo que mandarle un mensaje a un amigo.
Qué hace
Lleva tus cuentas de débito, crédito y efectivo, con los días de corte y de pago de cada tarjeta. Tiene presupuestos, metas y cajitas de ahorro con rendimiento simulado tipo CETES. Puedes compartir cuentas con tu pareja o tus roomies, y cobrarle a un amigo con un link que abre sin tener Kipu.
Para entender tu dinero te da tu salud financiera, tu flujo de efectivo, en qué se te va y un perfil con nombre, como “Freelance con fuga hormiga”, junto con proyecciones del tipo “sales de tu deuda en unos 8 meses”. Y para que no lo sueltes: rachas, logros, una liga semanal y un resumen del mes tipo Wrapped para presumir.
No fue mi idea
Kipu la trajo mi socio, Emanuel Alvarado. Él la hizo nacer; a mí me tocó cerrar el desarrollo y llevarla hasta la beta. Terminar algo que no empezaste es otra habilidad, y escribí sobre eso.
Leer el escrito →Cómo está construida
Son cuatro partes que comparten contratos: un backend en FastAPI sobre Supabase que es la fuente de verdad, la web y PWA en Next.js 15, la app de iOS y Android en Expo, y el agente de WhatsApp en LangGraph con unas 80 herramientas. Todo corre en Google Cloud Run y se despliega desde GitHub Actions.
Cuando mandas un mensaje, el agente junta los que llegan seguidos, carga tu contexto (cuentas, saldos, reglas, memoria) y Gemini en Vertex decide qué herramientas usar, con Claude de respaldo si tarda demasiado. La respuesta sale en burbujas, como escribiría una persona.
Una sola fuente de verdad
El principio que más se repite en Kipu: cada dato vive en un solo lugar. Los límites de los planes, el onboarding, los logros y las novedades viven en el backend, y la web, la app y el agente leen de ahí.
Lo aprendimos a la mala. Cada vez que algo vivió duplicado, terminó diciendo cosas distintas: la landing llegó a prometer 15 mensajes cuando el tope real era 100.
Cada vez que algo vivió duplicado, terminó diciendo cosas distintas.
Dónde está hoy
Salió en beta en junio de 2026 y hoy tiene alrededor de 50 usuarios. Ahora la abrimos al público general, con la app de Android entrando a Google Play.
El reto ya no es conseguir usuarios, es que se activen: que el primer mensaje se convierta en hábito. En eso estamos.

